Brave New World

You were a big fish in a small pond, but this here is the ocean, and you're drowning

Podemos fabricarnos las mentiras más maravillosas, y creer que si se hacen realidad no podríamos vivir mejor. Pero cuando de verdad la vida está con ganas y se le ocurre que algo esté bien, no hay posibilidad de imaginar una mentira que se le compare.

Para Vestir Santos

El olvido

   ”Me fui a comprar puchos. Ya vuelvo”, decía la nota pegada en la puerta de la heladera. Los días pasaron, y el ya vuelvo seguía ahí, intacto. De a poco el adhesivo se fue desgastando. Al cabo de un par de meses, cuando la nota cayó al suelo, Mariela comprendió que él no volvería jamás.

Búsqueda

   Y entonces creo que es la indicada y me pierdo en sus labios, en su risa confusa, su mirada de antaño. Y entonces creo que es la indicada y la pienso de noche, mas la sueño de día, consciente del fervor que produce encontrarla.

   Y en medio de aquel imbécil proceso de convencimiento llega otra risa, otra mirada, labios más rojos. Y entonces creo que es la indicada y la sueño de día, la pienso aunque el pensar sea así, desacertado.

   Y entonces la busco y la encuentro en la ventana, y la sigo buscando, y la sigo encontrando sin encontrar nada. La busco imposible, la busco en mi risa, sus ojos de antaño. 

Uno nunca termina de conocer del todo a las personas —me dijo—, ni aún a las más cercanas, padre, madre, hermanos, hermanas, marido, mujer. Siempre hay una zona de cada uno que permanece a oscuras, alejada por completo de los demás. Una zona de pensamientos, de sentimientos, de actividades, de cualquier cosa. Pero siempre hay un lugar de nosotros en el que no dejamos que entre nadie más. Yo creo que eso es lo que hace a las relaciones con los demás tan interesantes, esa certeza que, aunque nos lo propongamos, nunca los vamos a conocer del todo.

Los ojos del perro siberiano

El amor entre caramelos, tan romántico…

El amor entre caramelos, tan romántico…

Libertad

Pero no hacen falta rejas para estar preso. La peor forma de ser esclavos es justamente la opuesta. Cuando creemos que somos libres, pero una jaula invisible nos oprime de tal forma que no podemos siquiera estirar los brazos a ambos lados de nuestro cuerpo, saltar tan alto que tiemblen las nubes, bailar hasta que la risa se olvide de todo. No podemos hacerlo, pero tampoco nos preocupa. Creemos que es imposible y lo olvidamos, o no siquiera creemos.

Somos libres, repiten hasta el cansancio los más torpes esclavos.

El suicida es alguien que rompe su relación con la palabra. La palabra es lo que nos hace humanos, la posibilidad de simbolizar. La ruptura con la palabra es la ruptura con la vida.

Gabriel Rolón, psicólogo

Vamos a separar algo. Culpable se es de un delito o de un pecado. De las otras actitudes uno no es culpable, es responsable, que no es lo mismo. De las actitudes los seres humanos somos, o deberíamos ser, responsables. Saber que nuestras actitudes generan, y traen aparejados algún costo, toda actitud tiene un costo, todo tiene un precio en la vida.

Gabriel Rolón, psicólogo.

No lo olvide nunca, señorita Radha: para los insensatos nada es más enloquecedor que la sensatez

La isla - Aldous Huxley